Sinceramente nunca conocí al Chele Tórrez, creo que no pasé de darle la mano unas dos veces en algún evento de política.
Siempre me resultó un personaje interesante, bien conectado, inteligente. Sus jugadas políticas eran más bien artimañas astutas, poco inocentes y bien calculadas.
Poco me interesa lo que pudo haber sabido o no el Chele Torrez, las implicaciones en el caso del diputado Silva por el famoso «medio melón» o sus negocios de seguridad privada a instituciones de gobierno.
Lo que sí es cierto es que muchas dudas quedan en el caso de su presunto suicidio y mismo al que la fiscalía le dio una celeridad inusual para darlo por cerrado luego de 4 días de investigaciones.
Sea como sea, que Dios acoja el alma de este difunto.